“Este poder divino es para nosotros como para ellos. Nosotros también podemos hacer las obras que nuestro Señor hizo, y aún mayores. Las Escrituras no me transmiten otro significado de que el Señor Jesús planeó que el Espíritu Santo continuará entre nosotros en una manifestación tan poderosa como en Pentecostés. Uno debería poder perseguir a mil y dos poner en fuga a diez mil como antaño. (Josué 23:10, Deuteronomio 32:30). El tiempo no ha cambiado el hecho de que “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre”.
Tomado del libro Por mi Espíritu

Puede adquirirlo en el siguiente link

